La nieve y nosotros

Un día de nieve puede ser muy divertido. Aquí hay algunas historias que habéis escrito para demostrarlo:

NIEVE

Un día por la mañana nevaba, yo salí a la calle corriendo para jugar con mi hermano y mis primos. Hicimos un muñeco de nieve y también en una montaña de nieve, y con dos palas hicimos una cueva pequeña, pero cabíamos todos aunque justos.

Mi hermano se puso encima de la cueva y la destrozo, y yo estaba centro. Salí y nos pusimos encima de la cueva y saltamos y la destrozamos.

 Fuimos con el muñeco de nieve y le pusimos una nariz de hielo, una escoba, un sombrero, tres botones para la boca y dos para los ojos y me lo pase en grande.

Iago.-

MALA PATA.

Anteayer fui a las palomas porque en cada noche se les chela el agua y tengo que deschelarlo. Fui corriendo porque nada más tenía  cinco minutos porque se  me iba el autobús.

Con que  tuve la mala suerte de que me resbalé, di dos volteretas, se me rajo el pantalón nuevo que tenía y se me abrió

Una cicatriz que tenía.

Llegue a casa mi madre me quito el pantalón y toda la pierna la tenia roja de sangre. Mi madre lo curó y el autobús me estaba esperando.

Ese mismo día lo pase muy mal en el cóle. Me dolía y no pude jugar a fútbol.

Si no corría no entraba en calor pero como no podía correr ya sabes.

Si quieres te enseño la herida.

Jack Van Dessel.-

 

Un día en la nieve

   El año pasado, una tarde de  febrero llegamos a atletismo. Dejamos los abrigos en un banco empezamos la clase. Cuando estábamos a punto de acabar, de repente empezó a nevar. Estábamos dando vueltas al campo y todos se paraban ha coger  copos de nieve con la lengua ¡Fue muy divertido! Cuando acabó atletismo, nos fuimos a poner el abrigo y estaba congelado.!!!!! Estaba cubierto de hielo¡¡¡¡Con el frío que hacía no nos pudimos poner el abrigo. Que ganas de llegar a casa y tener el fuego encendido. Al día siguiente nevó.¡¡¡¡¡Que divertido es el invierno!!!!

Julia.-

UN DÍA EN LA NIEVE  Martes 30 de Noviembre de 2010

Hoy, todos los niños hemos despertado  felices,

ya que al abrir nuestras ventanas,

nieve sobre los tejados hemos visto

y con alegría el desayuno hemos comido.

Los transportes han faltado,

en algunas partes del Sobrarbe,

pero han podido venir todos los alumnos de la clase.

Menos unos, que los pobres en camas están descansando.

Los niños tienen ganas,

de tirarse en la nieve,

hacer preciosos muñecos,

y jugar constantemente.

Algunos padres felices están,

porque hoy al trabajo han tenido que faltar.

Otros han tenido que asistir,

pero ganas tienen de salir.

Los niños en el recreo no pueden jugar,

pero el profesor, el tablet les deja usar.

El pueblo nevado está,

pero precioso, no lo hay que dudar.

Las ramas de los árboles blancas están,

las aceras heladas,

nevados los balcones,

y no se les oye cantar a los ruiseñores.

El quitanieves por muchas calles ha pasado,

y en las carreteras, nieve derretida ha dejado.

Hoy ha sido un día muy especial,

 y esperamos que mañana vuelva a nevar.

Eva.-

UN DÍA EN LA  NIEVE

Hoy cuando me he levantado, he abierto la persiana del balcón, y me he puesto muy contenta. ¡Había nevado! Todo el paisaje estaba blanco y era muy bonito.

Me he vestido, he desayunado, me he puesto el abrigo, las botas, los guantes, la braga del cuello y el gorro y he salido a la calle.

Al pisar el suelo blanco, la nieve crujía bajo mis pies.

Mientras andaba dejaba las huellas de mis pies tras de mí.

He ido a ver a mis hermanos, que estaban en la plaza jugando, aunque la nieve ya estaba algo chafada por las roderas de unos cuantos coches que ya habían pasado esta mañana temprano.

Hemos ido tras de casa, y la nieve estaba intacta, era como una sabana blanca y gruesa. David y yo nos hemos tirado a la nieve como si fuera un colchón blando, mientras que José hacia bolas de nieve, seguro que para tirárnoslas, después he empezado a mover los brazos y piernas al compás y me ha salido un precioso ángel de nieve. Cuando nos hemos levantado del mullido colchón, como yo pensaba nuestro hermano nos ha empezado a atacarnos con bolas de nieve, David se ha escondido y ha hecho unas cuántas bolas de nieve y se las ha tirado a José. Yo aprovechando el despiste de José le he tirado bolas de nieve a los dos.

Cuándo ya ha terminado la guerra de bolas de nieve, nos hemos tirado al suelo rendidos, y hemos estado un rato descansando.

Cuándo ya estábamos en plena forma, descansados, hemos decidido hacer un muñeco de nieve. José a hecho una pequeña bola de nieve, pero no para tirárnosla sino, que la ha empezado a rodar por el suelo cubierto de la blanca nieve, y la pequeña bola se ha convertido en una gran bola de nieve, serviría para el cuerpo del muñeco de nieve. Yo he hecho lo mismo pero a la pequeña bola de nieve no le he dejado crecer tanto, David la ha puesto encima de la otra bola gigante, sería la cabeza. David ha venido corriendo con ramas y piedras en las manos y le hemos hecho una cara al muñeco de nieve, y le hemos puesto un brazo.

Ahora nos llama nuestra madre para ir a tomar un chocolate caliente. ¡ Qué bonito y divertido día en la nieve!

Ahora me voy a tomar el chocolate caliente a ver si me caliento.

Adios.

 Alba.-

 

 

 

 El hada de la nieve.-

Érase una vez en un pueblito que estaba muy lejos de la ciudad , llamado AINSA en el que hacia muchos pero muchísimos años no había nevado . Una vez una niña estaba paseando y vio una personita pequeñita que se había hecho daño ella se acerco y le dijo que te pasa ,y el hada le contesto que se había hecho daño y empezó a llorar y la niña por suerte llevaba un pequeño botiquín y cogió una venda y le curó su alita  y dejo de llorar , el hada le dio las gracias y se fue a su casa . la niña siguió con el paseo y cuándo llego a su casa la niña  ceno y se fue a dormir .  Soñó  con el hadita  , al día siguiente todos los habitantes del pueblo vieron caer del cielo unos copos de nieve y todos felices y sonrientes se fueron a sus casas y se pusieron ropa abrigada y se fueron a jugar con el trineo , hacer castillos de nieve , fuertes , guerras de nieve etc…… y todos en el pueblo fueron a sus casas y el hada desde muy arriba los miraba feliz.     FIN       Laura Melissa.-

UN DÍA EN LA  NIEVE

 

Un día de invierno normal y corriente, exactamente un viernes después del colegio fuimos la mayoría de la clase de quinto a atletismo y de repente empezaron a caer pequeños copos de nieve,

Nada extraordinario solamente cayeron los primeros copos de nieve del año eran simplemente unos pequeños copos, casi parecían gotitas diminutas de agua, pero eran copos así que se podía considerar la primera nevada del año.

Estábamos todos emocionados y mientras estábamos todos corriendo mirábamos todos hacia arriba y se veía un bonito cielo,

Incluso parecía una grande cascada de diminutos copos de nieve

¡Era algo precioso! 

Después de unos cortos minutitos, cuando todos habíamos acabado de correr fuimos al centro del campo donde apuntaban todas las luces y sin dejar de mirar al cielo todos nos pusimos a dar vueltas aunque había veces que sin quererlo nos dábamos

Pequeños empujones pero por todo lo demás nos lo estábamos pasando genial, mega bien, como lo quieras llamar el caso es que se nos acabó el rato de diversión cuando vinieron todos nuestros padres y nos dijeron que era hora de volver a casa, pero por otra parte mañana según el tiempo del telediario iba a nevar así que como no habíamos quedado para hacer una fiesta de la nieve

¡Nos lo íbamos a pasar bomba!

Al día siguiente cuando me levante mire a la calle y…

¡Estaba todo blanco!

Y pensé la fiesta va a ser mega chula, divertida, o como quieras llamarlo. Cuando me vestí y decidí salir a jugar además de que estaba nevando, la nieve me llegaba a los tobillos así que sin pensármelo dos veces decidí hacer un muñeco de nieve.

Hice tres bolas una grande, una mediana y otra pequeña,

Luego le puse dos canicas negras brillantes de ojos, a continuación le puse una zanahoria grande de nariz,

Después le puse diez piedras pequeñas de color morado en forma de sonrisa, luego unos veinte botones a lo largo de las dos bolas,

A continuaciones le puse una bufanda y un gorro y ya por último dos palos como brazos. ¡Me quedó genial!

Después de un rato, cuando mi tío Ramón salió a jugar con migo iniciamos una guerra de bolas de nieve y allí pasé un rato, y como  no, me lo pasé bomba. Después de comer vinieron todos mis amigos a la fiesta lo primero que hicimos fue una batalla de bolas de nieve, chicos contra chicas, pero claro no se quien ganó, la cosa es que nos lo pasamos mega bien.

Después hicimos un concurso de muñecos de nieve y como todos eran muy bonitos dijimos que todos habíamos ganado.

Luego fuimos todos a mi casa a merendar y mientras merendábamos íbamos contando chistes, ¡Nos reímos un montón!

Como ya habían venido las madres a recoger a mis amigos lo último que hicimos fue ensañarles a las madres los muñecos de nieve y claro se quedaron con la boca abierta.

Cuando ya se habían ido todos mis amigos dije gritando:

            ¡LOS MEJORES DÍAS DE NIEVE!

 Olga.-

 

LA NIEVE

 

Érase una vez  unos niños que hicieron un muñeco de nieve en su jardín. Por la noche el muñeco se levanto y cobró vida. El muñeco poco a poco fue levantándose del jardín poco a poco se levanto hasta estar de pie. El muñeco cuando se levanto fue ha la habitación de la niña que estaba en la primera cama. El muñeco de nieve se dirigió hacia ella y la mordió como un vampiro la niña poco a poco se fue convirtiendo en nieve hasta estar totalmente congelada. Cada día un niño se iba convirtiendo en otro muñeco de nieve inerte sin hacer nada, aburrido como una ostra.

 La madre de los niños notaba lago raro como que le faltaba algo ella pensaba que estaban en la cama enfermos pero un día fue a ver como estaban y se dio cuenta que todos estaban congelados y el muñeco de nieve ¡¡¡no estaba derretido y era verano!!! Entonces la madre se dio cuenta de que el muñeco de nieve les había cogido su vida y se la había quedado él.

 Entonces la madre cogió una olla con agua hirviendo y se la tiro al muñeco de nieve y el muñeco se derritió y los niños se pusieron bien y desde entonces los niños tuvieron cuidado cuando hacían muñecos de nieve.

María Pilar.-

 

UN DIA EN LA NIEVE 

 

 

Un día un cazador se despertó temprano, se sentía  con ánimos para cazar; se vistió y  cogió el rifle. Se fue al bosque, preparo una trampa, se escondió y cargó el rifle

Y esperó… pasada una hora no aparecía, nada se tomo un refresco de cola loca. De repente saltó la trampa y se le cayo el refresco y se puso alerta pero no vio nada y el oso empezó a lamer el refresco. El oso  tiro al cazador al río y el cazador cogió el rifle y tiro 4 tiros al oso desde el río le hirió la pierna derecha y empezó a cojear. El cazador pensó que esa noche se iba a dar un buen banquete cuando iba a coger la bala se dio cuenta que no le quedaban balas. Salio de río agarrándose a una rama, cogió un petardo y un puñado de nieve metió el petardo y lo lanzo contra la pierna derecha del oso para herirle más  y así 30 veces  el oso no corría mucho, el cazador se fue al coche y cogió una bala la puso en el rifle y fue a por el oso. El cazador a 100 metros del oso tiró y le mató, se fue ha casa y por la noche se dio un banquete con patatas fritas y el gran oso. FIN

Martín y José.-

 

UN PRECIOSO DÍA DE NIEVE:

Un solemne y nevado día otoñal, al levantarme por la ventana he visto como todo el paisaje estaba durmiendo con una fina manta blanca, la nieve.  Mientras daba un paseo observando el tranquilo paisaje nevado, de pronto ví, más bien oí,  un extraño ruido por los bosques bajo la densa y preciosa nieve, enseguida me di la vuelta, y camino abajo fui a buscar a mi hermano José, que estaba en el pueblo. Un rato más tarde, montaña arriba, corriendo a todo correr mi hermano y yo nos paramos a descansar. En ese mismo momento se volvió a oír el ruido. José pudo pensar en que era un jabalí, o cosas así.

Yo le dije que eso era imposible, con la montaña nevada y con el frío que hacia allí fuera. Entonces, de no decidirnos, pensamos que sería una buena idea bajar y comprobarlo. Horas más tarde, ya atardeciendo llegamos al bosque, que por cierto nos costo esfuerzo bajar montaña abajo. Al llegar ya no oímos nada de nada, pero tras caminar un poco, por los tranquilos chapoteos pisando nieve, llegamos al sitio más frondoso del bosque, estaba todo cubierto de niebla y no se veía nada, ni mucho menos el sendero. Entonces, en ese instante decidimos parar a descansar, y a la vez reponer fuerzas merendando. Un rato más tarde, casi empezando a anochecer decidimos seguir el camino, ya que se había ido la borrasquilla niebla. Caminando más tarde, decidimos ir al día siguiente a hacer de detectives, para averiguar de donde venía ese sonido.

Camino a casa, empezó a nevar. Nosotros junto a la nieve empezamos a correr. Una vez en casa, que llegamos mojados hasta arriba y helados, ayudamos a mi padre a encender la calefacción y el fuego, el del hogar con leña. Nos pegamos una buena ducha y cenamos muy bien, nos pusimos las botas y nos fuimos a dormir con el recuerdo en mente. A la mañana siguiente, con temor a las condiciones del tiempo salimos de casa muy bien almorzados, y subimos montaña arriba. Unas horas más tarde, cuando llegamos al mismo sitio de ayer, nos dimos cuenta que aún quedaba un poco de nieve, uno o dos dedos. Camino más delante nos encontramos con un hermoso rastro, ha huella limpia y nos paramos a observarlo. Mi hermano dijo que podían ser de jabalí, pero que no estaba seguro. Al final, cuando ya no podíamos averiguar que eran las huellas, decidimos seguirlas. Rastro seguido nos encontramos entre dos frondosos árboles y entre la densa niebla una joven manada formada por unos hermosos corzos; y yo decidí fotografiarlos. Al llegar a casa me calenté en el hogar y decidí irme a mi habitación y coger mi diario y un lápiz y de título puse: Un precioso día de nieve. Después seguí escribiendo y pegué la foto de los corzos, y acabé escribiendo curiosidades sobre los corzos. Me fui a dormir y soñé en este día tan especial de otoño.

David.-

 

Hoy  todo el mundo tiene algo que contar, seguro…

¿Te apetece dejar algo aquí sobre tu día de nieve? ¡Anímate!

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2 respuestas a La nieve y nosotros

  1. David dijo:

    He pasado un rato divertido y gracioso leyendo vuestras historias o poesías, teneis mucha imaginación. Ah, por cierto, muy bonitos los dibujos.

  2. julia dijo:

    la poesia de eva….
    los ruiseñores son de primavera pero me ha gustado la poesía
    me parecen muy divertidas vuestras historietas

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